Enrique Comba

Lo que más me gusta de nuestro cole son los uniformes manchados. Puede parecer una tontería, pero cuando fuimos por primera vez a Todo niños me encantó ver la naturalidad, lo humano del proyecto de Todo Niños. No hay enseñanza robotizada, no hay grandes tecnologías para los futuros ingenieros aeronáuticos del mañana…
Hay una sonrisa cada mañana, murales con manos pintadas y olor a comedor cuando se acerca la hora de comer. Hay una agenda escrita a mano cada día que guardas como oro en paño para cuando tus hijos sean mayores, ese es valor que quiero para mis hijos, que se diviertan aprendiendo ahora que pueden. Ya habrá tiempo para intentar ser la mejor, para frustrarse y para luchar por su sitio. Ahora toca mancharse el uniforme con pinturas, cantar canciones y aprender las bases de lo que mañana serán nuestros pequeños.

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